viernes, 2 de junio de 2017

TRASTORNO OPOSICIONISTA DESAFIANTE...

Cuando la rebeldía adolescente se hace problema
Podría pensarse que una vez que los hijos llegan a edades más maduras, el proceso de crianza ya ha acabado. Pero la labor de padre poco descanso y aun cuando el niño crece y se convierte en adolescente, más deberes deben asumir los padres. En esta etapa, los jóvenes atraviesan una etapa de cambios que no entienden y lo peor de todo, no quieren admitir la ayuda de los mayores.

La rebeldía adolescente: cuando la familia es el origen
El sentimiento de rebeldía es muy habitual entre los adolescentes y es una etapa que todo hijo debe atravesar. Sin embargo, en ocasiones esta situación puede transformarse en un grave problema psicológico. El Trastorno Oposicionista Desafiante es una de las situaciones en las que puede desencadenar este comportamiento en los hijos jóvenes.
Qué es el Trastorno Oposicionista Desafiante
Desde la Fundación Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad o Fundación, CADAH, se define al Trastorno Oposicionista Desafiante como un patrón inadecuado en el desarrollo de los hijos. Este problema psicológico suele manifestarse a través de conductas negativistas, desafiantes, desobedientes y actitudes hostil hacia las figuras de autoridad. Estos son algunos de los comportamientos más habituales en los jóvenes con este problema:
-  Se encoleriza e interrumpe en pataletas.
-  Discute con adultos.
-  Desafía activamente a los adultos o rehúsa cumplir sus órdenes o demandas.
-  Molesta deliberadamente a otras personas.
-  Acusa a otros de sus errores o mal comportamiento.
-  Es susceptible o fácilmente molestado por otros.
-  Rencoroso o vengativo.
Desde CADAH se advierte que estos síntomas pueden apreciarse desde edades tempranas y que suelen acentuarse durante la adolescencia, etapa donde el carácter rebelde de la edad hace que se agudicen estos comportamientos. Entre los jóvenes también es habitual encontrar otros síntomas como el deterioro clínicamente significativo en la actividad social y académica.

Causas y diagnóstico
Los psicólogos del equipo de CADAH explican que no hay una explicación clara para el origen del Trastorno Oposicionista Desafiante, pero se cree que en estos casos los pacientes pueden no carecer de las habilidades cognitivas y emocionales suficientemente desarrolladas. Estos jóvenes son incapaces de cumplir con las normas de convivencia en su entorno y los requerimientos de las figuras de autoridad como sus padres.
Para su diagnóstico, primer lugar se debe establecer por la presencia del patrón conductual de rebeldía y falta de adaptación a las normas de convivencia en casa. Si esto se ha apreciado, hay que concertar una entrevista con un psicólogo para que trate con el niño compruebe si efectivamente lo que le ocurre al adolescente es un Trastorno Oposicionista Desafiante.
Entre su tratamiento, por un lado está la terapia con medicamentos como los psicoestimulantes. Pero los especialistas se centran más en aquellos que se centran más en cambiar la conducta del adolescente:
-  Entrenamiento parental a fin de ayudarles a ser más positivos, adquirir estilo de disciplina apropiada y evitar los patrones punitivos de corrección (que pueden reforzar las conductas negativas, especialmente las respuestas agresivas), ayudar a establecer normas y límites que sean lógicos y consistentes, resolución de problemas o situaciones conflictivas, manejo del enojo para evitar la agresión o las conductas hostiles, aprender a premiar y castigar, etc.
  • Acuerdo en el manejo de la conducta entre los adultos, de manera especial entre el padre y la madre.
  • Intervenciones múltiples en situaciones de la vida diaria.
  • Entrenamiento para la expresión apropiada del enojo y la frustración.
  • Entrenamiento a los profesores para manejo del aula y control conductual.

miércoles, 10 de mayo de 2017

LA PARADOJA DEL ETIQUETAJE EN LOS ACNEAE


La delimitación de categorías censales asignadas a los alumnos con Necesidades Educativas Especiales no deja contentos a nadie.
La necesidad de delimitar claramente el diagnóstico de un alumno para, a partir de ahí, generar sus necesidades educativas especiales o específicas y la organización de la respuesta educativa que debe proporcionársele, está patente en nuestro sistema educativo.


No obstante nos encontramos ante dos situaciones bien diferenciadas: por un lado existen varios colectivos de personas con discapacidad que luchan de forma incansable para que les sea reconocida su condición "especial" mediante esta etiqueta en el censo de ACNEAE; por otra parte existen muchas familias de alumnos con discapacidades "más visibles" que luchan porque no se vea al niño por su etiqueta sino por su persona.

Ventajas de la Etiqueta

Cuando un alumno presenta una serie de hándicaps que les repercuten directamente en el aprendizaje dentro del aula, es necesario conocer esos problemas y definir las estrategias a realizar en el diseño de las secuencias didácticas para que no se le pongan barreras a la participación. Por tanto, si el profesorado conoce de antemano estos problemas, es muy posible que se anticipen a las situaciones que pueden suponerles una barrera. Esto requeriría que el profesor, de alguna manera, fuese informado de esos hándicaps y esto se consigue con la conocida "Evaluación Psicopedagógica" y el consiguiente diagnóstico. De aquí se establece una categoría censal previamente definida y se informa a la administración de esta nueva "condición" del alumno o alumna. Y entonces se le asigna la "etiqueta" de alumno con... 
Esta etiqueta trae consigo, además, la posibilidad de acceder a becas, recursos específicos personales y materiales y "privilegios" que sin ella les están vetados, ya que solo se ofrecen si el alumno tiene la condición de "especial".
Además, para ciertos colectivos de alumnos con dificultades, es imprescindible que se den a conocer sus problemas para que los docentes y la comunidad educativa puedan formarse en una correcta atención específica. Son los casos de los Trastornos de Apego, TDAH, Asperger..., entro otros muchos. Una serie de dificultades que por sus características pueden ser confundidas con pereza, malos hábitos o niños maleducados, y su desconocimiento los puede llevar a situaciones de frustración, fracaso y abandono escolar temprano.
Ante este panorama, parece que el etiquetaje puede ejercer una buena influencia en el seno de la comunidad educativa, pero esto no es una verdad absoluta.


Las desventajas de la etiqueta
Como vengo afirmando, esta etiqueta alerta a cualquier docente sobre el tipo de alumno al que se va a enfrentar y sus posibilidades y limitaciones. El problema radica en que este docente tendrá una imagen pre-diseñada de esta etiqueta basada en una serie de criterios diagnósticos estandarizados y comunes entre los alumnos con ese mismo tipo de problema, o mejor dicho "problema tipo". Aquí es donde se desvirtúa la evaluación psicopedagógica y se queda como mera informadora del tipo de alumno al que ha evaluado y las posibles medidas educativas y/o recursos que necesita este tipo de alumnos. 
En una gran parte de las ocasiones, las estrategias propuestas para la adaptación y apoyo a un determinado perfil diagnóstico (etiqueta) son un "corta-pega" de modelos ya elaborados. La gran cantidad de trabajo de los orientadores puedes llevarlos a una situación de colapso donde realmente no valoren al niño por lo que es como individuo, sino lo que es como etiqueta. 
Pero incluso cuando la orientación educativa ha realizado bien su trabajo y se ha centrado en ofrecer unas orientaciones personalizadas, éstas tienen, por norma general, poca repercusión en las aulas porque se sigue entendiendo de forma equivocada el concepto de NEE (véase Desaprendiendo el término NEE)

La despersonalización del etiquetaje es aplastante

Y hasta aquí solo afectan a orientaciones que después cada docente podrá tomar, dejar o cambiar según su implicación con el caso. Pero el problema se agrava cuando se elabora el Dictamen de Escolarización que establece unas líneas y rutas a seguir con el alumno a lo largo de su escolarización que difícilmente tienen vuelta atrás: escolarización en aulas o centros específicos, adaptaciones curriculares significativas, imposibilidad de titular... Una etiqueta que vale su peso en oro porque estigmatiza al individuo, en ocasiones de por vida.

El equilibrio de la etiqueta
Sin duda estamos ante una paradoja real: la etiqueta ayuda a conocer el problema - la etiqueta estigmatiza a la persona con el problema.
Quizás la clave está precisamente en la concepción que tenemos de la diferencia como problema. Como problema en el alumno y como problema para el centro. Un problema que nadie quiere tener, ni el alumno, ni las familias, ni los docentes, ni los centros educativos.

Pero el alumno es una realidad individual y única que debe ser atendido para lograr su mayor progreso personal. Por tanto necesita que el centro, los docentes, las familias y él mismo, faciliten su participación y progreso en las aulas mediante la eliminación de todas las barreras que puedan existir en el centro. 

El esquema de atención sería el siguiente: 


Todos estos aspectos deben llevar a considerar que lo importante no es catalogar al alumno como alumno con... para saber qué recursos podemos darle, sino que lo importante es valorar las relaciones interdependientes que se establecen en un momento concreto del tiempo donde alumno-aula-centro están en conexión bidireccional. En este momento concreto es importante conocer los problemas que tiene el alumno, las barreras que propone el centro y juntos poner todos los medios para la participación y progreso del mismo. Pero no creo que lo importante sea la etiqueta, no creo que conocer las características tipo de esa etiqueta ayuden a nada.

Una de las premisas que deberíamos ponernos cuando hablamos de la etiqueta es que ésta no sea irreversible, que responda a un momento concreto y a una serie de necesidades del alumno y de barreras del centro que interactúan en un tiempo determinado y que nos llevan a conocer al alumno para preparar al profesorado que va a trabajar con él en "este tiempo determinado"; pero una etiqueta que también lleve al centro a conocer las barreras que le pondrá a ese alumno y poder derribarlas, también en "ese tiempo determinado". Una evaluación contextual y dinámica.

Pero por otra parte, el otorgar una etiqueta a un alumno debería poner mayor énfasis en determinar sus habilidades y posibilidades, una evaluación que proponga el potenciar todas las capacidades del alumno, también en este tiempo concreto en el que interactúa con su aula. 
La evaluación tiene que tener como finalidad la de construir en el aula un clima de relaciones basadas en el respeto, la confianza, la diversidad y la vida. Una evaluación que permita construir situaciones de aprendizaje para TODOS y que les sirva a los alumnos, justo en es preciso momento de sus vidas, a crear su propio proyecto de vida.

Puede que en otro momento diferente, cuando ya no esté interactuando en este aula, con esos compañeros y junto a esos docentes, y la situación de aprendizaje se esté dando de otro modo diferente, esa evaluación psicopedagógica que en su día se realizó ya no tenga ningún sentido para nadie, porque ya las barreras serán otras, porque ya los problemas serán diferentes y porque ya las habilidades y los apoyos tampoco estarán igual. 

Puede que la Etiqueta tenga que convertirse en algo dinámico, no burocrático, en algo realmente práctico, temporal y realista

Fuente:    siesporelmaestronuncaaprendo.blogspot.com.

lunes, 13 de febrero de 2017

LAS MANDALAS EN LOS DISTINTOS ÁMBITOS...

Hemos preparado unas fichas de Mandalas para trabajar. Comenzaremos con mandalas sencillas realizadas por nosotros gracias a un programa informático. Y las iremos complicando.

Estan demostrados los beneficios de las Mandalas en el Área Educativa.
Objetivos por ámbitos
En el ámbito cognoscitivo: 
  • Desarrollar la atención, fluidez, flexibilidad y originalidad en las ideas del niño.
En el ámbito afectivo y social: 
  • Desarrollar actitudes creativas frente a distintas situaciones que se le presenten.
En el ámbito psicomotor: 
  • Favorecer que el niño se exprese de forma creativa con el uso de distintas técnicas plásticas.
Los mandalas ayudarán a la formación de la inteligencia, del razonamiento, del control y dominio del cuerpo, todo ello desde un prisma de predominio del pensamiento divergente o creativo.
1. Mandalas  como estímulo al aprendizaje.
2. Mandalas  como medio de expresión.
3. Mandalas  como medio de comunicación.
4. Mandalas  como medio de producción.
5. Mandalas  como técnica de relajación.
6. Mandalas como medio de superación de situaciones emocionales negativas (fobias, ansiedad, temores nocturnos, acosos escolares, experiencias traumáticas).
realiza-mandalas

Como te pueden llegar a quedar.
ejemplo-de-mandala


BENEFICIOS EDUCATIVOS DE LAS MANDALAS...

Mandalas para pintar: Beneficios de las mandalas en los niños
Vamos a conocer  uso de las mandalas en la educación y aprendizaje de tus niños pero antes debemos conocer un poco de su historia.
En primer lugar conoceremos un poco de la historia y del significado de las Mandalas y posteriormente  hablaremos de los beneficios de pintar mandalas  en los niños.

Historia y significado de las mandalas
En primer lugar debemos dejarte claro lo que son las mandalas.
La mándala es una imagen de estilo geométrico, donde destacan las formas circulares. Si bien son muy populares en la India o el Tíbet también aparecen con sus variantes en otras partes del mundo.
En el caso de las mándalas de la India, conocidas como de culto, éstas se caracterizan por presentarse con una forma concreta al integrar sus motivos, los cuales son limitados.
En cuanto los diseños de mandalas, destacan por presentar una cantidad ilimitada de símbolos.  Con ellas la persona puede expresar o exteriorizar sus experiencias internas y su forma de relacionarse con el mundo.
Pero si hablamos de la historia es necesario hablar su origen. Aunque el no se conoce con precisión se sabe se originaron hace muchos siglos. En la actualidad las mandalas son creadas en la india y desde allí se extienden al resto del mundo.

Virtudes terapéuticas y emocionales 
Las culturas orientales en su expansión por el mundo occidental, han traído las mandalas como objetos de relajación, tranquilidad y reflexión, a nivel infantil, mientras se trabaja con una mandala el niño permanece relajado y concentrado en su trabajo,  favorece, por lo tanto, la concentración y relajación del niño.

Las emociones de los niños que se trabajan son:
  • La reflexión
  • La tranquilidad 
  • La concentración artística 
  • Estado de ánimo 
  • Desarrollo de la paciencia 
  • Confianza y seguridad 
Infografía: Beneficios de las mandalas en la educación de los niños
Mandalas para niños y sus bebeficios

Las Mandalas y sus beneficios en los niños
Las mandalas infantiles han vuelto a ganar popularidad debido al éxito de su uso en la educación infantil.  Sus beneficos más señalados son:
  • Se puede potenciar la concentración.
  • También se logra estimular la creatividad, la imaginación y capacidad intuitiva de los pequeños. 
  • Se estimula la flexibilidad del pensamiento y las habilidades como la precisión y la disciplina.
  • Dentro de los multiples beneficios se encuentra su capacidad natural para relajarlos . Ayudarlos a conciliar el sueño y lograr así un mejor descanso y desarrollo físico y mental. 
  • Se usan diversas técnicas artísticas y gráficas se puede lograr que los pequeños expresen sus sentimientos, ideas y pensamientos de una manera adecuada. 
  • De igual forma y en el caso de los niños más pequeños que usan las mandalas debe reconocerse que los primeros trazos y creaciones permiten trabajar las habilidades psicomotrices. 
También podemos ayudar a desarrolla la capacidad de razonamiento de los niños y además se puede entrar a fomentar las habilidades de control corporal.
Finalmente, no podemos dejar de recalcar la ayuda para estimular el aprendizaje, estimular la expresión y la comunicación. Es una herramienta que fomenta la producción creativa y el desarrollo de las habilidades psicomotrices.

lunes, 30 de enero de 2017

12 consejos para ser un padre o una madre impactante

Hemos encontrado en Internet la siguiente Infografía con consejos para ser un docente impactante. Nosotros la “reciclamos” y te invitamos a que en lugar del docente te coloques tú, es decir, una infografía con “Consejos para ser un padre o madre impactante”. Y aquí hay algunos:
  1. Irradia alegría y paz. Despiértales con una sonrisa y acuéstalos con una sonrisa más grande. Los problemas no deben interferir entre tu sonrisa y tu hijo. Les sonríes porque sus vidas son valiosas para ti independientemente de su comportamiento. Haz que tu casa sea un espacio donde puedan ser ellos mismos.
  2. Investiga cómo aprende tu hijo. No todos aprenden igual, no todos necesitan la misma metodología, trato u objetivos. Adáptate a su estilo de aprendizaje y a sus diferencias.
  3. Denota entusiasmo en tu hogar. Sorpréndeles, crea en ellos recuerdos imborrables, crea escenarios y experiencias que les inspiren.
  4. Comunícate con asertividad. Cuando te comuniques con ellos, primero llégales al corazón. Después a su cerebro.
  5. Trátalos ¡siempre! con respeto y confianza. Puedes estar enfadado con él. ¡Pero muy enfadado! Y decepcionado. Y preocupado. Pero eso no te autoriza a faltarle al respeto. Se ha equivocado, confía en él y vuelve a darle una nueva oportunidad, quizás desde una perspectiva y recursos diferentes.
  6.  Logra involucrarle en su mejora. A través de la mediación, trasmítele la necesidad de cambiar de estrategia, de adaptar sus objetivos, de modificarse a sí mismo. Haz que quiera ser ordenado y no que ordene. Haz que quiera estudiar y no que estudie. Para eso, debes confiar en él.
  7. Hazle sentir competente y capaz .
  8. Haz que valga la pena volver a casa del colegio cada día.
  9. Dedica tiempo a cada hijo. Poco o mucho pero hazle sentir que es valioso para ti.
  10. Incentiva la curiosidad y la flexibilidad
  11. Elogia sus logros.
  12. Crea expectativas. Ábrele la mente y el espíritu.
Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos

30 DE ENERO, DÍA ESCOLAR DE NO VIOLENCÍA Y DE LA PAZ......